¿Autónomo o SL? Ventajas e inconvenientes

Desarrollar y definir una actividad comercial es el paso más importante que da un emprendedor para convertirse en empresario. Una vez que ya se tiene la idea y el plan bien estructurado, surge la duda sobre qué tipo de forma jurídica sería la adecuada para comenzar a funcionar.

Aquellas personas que se estén iniciando en el mundo de la actividad comercial deben estudiar cuál de las distintas opciones jurídicas se ajusta mejor a sus necesidades.

A continuación resaltaremos las características más importantes del autónomo o empresario individual y de la sociedad limitada.

Empresario Individual (Autónomo dependiente)

El empresario individual realiza la actividad empresarial bajo su nombre propio, asumiendo los derechos y obligaciones que derivan de la misma.

Esta forma empresarial es ideal para el funcionamiento de compañías de tamaño reducido, que cuentan con muy poco personal y que no necesitan de grandes inversiones iniciales.

Ventajas

  • Una de las grandes ventajas es que a la hora de formalizar el proceso para la constitución de un Empresario Individual, este conlleva menos gestiones legales. Es decir, ser autónomo lleva menos papeleo.
  • Por otro lado, esta forma puede resultar más económica, dado a que no se crea una persona jurídica distinta del propio empresario.
  • La cantidad de capital que se le aporta a la empresa, tanto en su calidad como en su cantidad, no tiene más límite que el de la voluntad del empresario. Es decir, que no requiere de un capital social mínimo.

Desventajas

  • No se pueden crear asociaciones, la responsabilidad del empresario es ilimitada.
  • El empresario debe responder por las deudas generadas en su compañía, haciéndose cargo de los gastos e inversiones, así como de la gestión y administración que genere su actividad.

 

 

  • No existe diferenciación entre el patrimonio mercantil y su patrimonio civil.

Sociedad Limitada (SL)

La Sociedad Limitada (SL) es, como su nombre lo indica, una sociedad mercantil. Esta es la forma más utilizada por los empresarios de España, ya que de esta forma logran limitar su responsabilidad al capital aportado evitando responder con su patrimonio personal ante las deudas de sus negocios.

Ventajas

  • A diferencia de la autónoma, esta es una sociedad mercantil. Se pueden definir hasta 50 socios.
  • Los socios no responden ante las deudas con su patrimonio personal, limitando el capital social y los bienes a nombre de la sociedad.
  • Posibilidad del registro del nombre o denominación social. Ofrece consolidar una imagen más profesional de la empresa.

Desventajas

  • Su constitución legal es mucho más compleja. Necesita de más papeleos y estatutos públicos firmados y notariados.
  • Se debe hacer un aporte mínimo de 3.000 euros como capital de inversión.
  • Una sociedad limitada está obligada a tributar por el Impuesto de Sociedades (IS), el IVA y los impuestos locales.
  • La constitución de la misma suele llevar más tiempo.

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